Por. Gilda Melgar
X: @gintly
Película
Los colores del tiempo (Francia, 2025. Director: Cedrick Klapisch).
La descendencia de una familia con orígenes en Normandía, Francia, se entera de que va a heredar una casa abandonada en 1944, y cuatro de sus integrantes (bastante disímiles entre sí) asumen la responsabilidad de visitar el lugar y hacer un inventario de los artículos que se encuentran en la propiedad.
Con el pasar de los días van descubriendo tesoros familiares que podrían cambiarles la vida, al tiempo que se descubren a sí mismos gracias al reconocimiento de sus antepasados, especialmente de Adéle, una mujer que emigra de su pueblo en Normandía hacia París en los años de la Belle Époque, (fines del Siglo XIX) involucrándose azarosamente con personajes ilustres del movimiento cultural y el entonces naciente impresionismo.
A pesar de que la película ha sido criticada por tomarse libertades en cuanto al rigor histórico de personajes y lugares, la experiencia estética, visual y nostálgica del guión, la fotografía y el recurso de la conexión entre el pasado y el presente, hacen de este filme un momento de disfrute y añoranza bajo la perspectiva de “La vie en rose”.
Ahora mismo en cartelera (Cineteca Nacional, Cinépolis, Cinemex).
Café
Sede Café: “Café para llevar”.
El concepto es “To Go” o “café para llevar”, razón por la cual los locales son pequeños, están dentro de centros comerciales o bien a ras de calle y no cuentan sino con una o dos mesas dentro de su espacio.
A pesar de que ya tienen dos años operando, apenas lo conocí gracias a la recomendación de jóvenes, que, por razones obvias de accesibilidad, lo han convertido en uno de sus favoritos.
En las bebidas, los precios arrancan en 20 pesos y hasta los 60 pesos. El café americano se elabora con una mezcla de granos provenientes de Oaxaca, Veracruz y Chiapas.
Con este calor, recomiendo ampliamente el Spanish Latte (mi favorito), así como los favoritos de los jóvenes: Dirty Horchata, Pistacho Latte y Taro Latte. También ofrecen pan dulce y salado. El scone de arándanos, de lo mejor.
Podcast
“Cháchara literaria” (disponible en Spotify y Deezer).
Los episodios salen cada domingo, con una duración de entre una hora y hora y media.
Algunos de los temas que recientemente han sido abordados –como siempre con humor, gracia y mucha sapiencia– son el “Met Gala”, “el capitalismo y el arte”, la novela de moda “Yesteryear” o la historia detrás del estilo sueco y la mecedora más vendida de Ikea, y hasta la “ajolotización morada” de la CDMX.
No se pierdan el “apapacho literario”. En cada entrega, Gina y Brenda recomiendan un libro que las hizo sentir “apapachadas”.
Libros
Cozy Asian Literature (Ficción acogedora o “sanadora”).
Pero un día no pude más y llevé conmigo a casa Antes de que se enfríe el café (Toshikazu Kawaguchi, Japón, 2015), mismo que devoré en una tarde.
Me quedó un buen sabor de boca y me inspiró a leer más del escritor japonés y de ese género literario acertadamente llamado “Cozy”, ya que, si bien no es precisamente muy bueno en términos narrativos, sí ofrece historias de fantasía ambientadas en lugares comunes con las que cualquiera puede identificarse y sentirse “reconfortado” o “esperanzado”.
Antes de que se enfríe el café trata de las segundas oportunidades, de la posibilidad de reparar lo que no se dijo o actuó a tiempo, a través del relato de cuatro personajes que entran a un café mágico para reencontrarse con sus seres queridos en el mundo intangible.
Hay infinidad de títulos “Cozy Asian” disponibles en español y, además del comentado, les recomiendo Bienvenidos a la librería Hyunam-Dong (Hwang Boreum), El cielo es azul, la tierra blanca y El gato que cuidaba las bibliotecas (Sosuke Natsukawa).
Creo que esta ola asiática de escritores “cozy” muestra una gran influencia del Universo Ghibli y del realismo mágico de Harumi Murakami, quien sin duda abrió el camino no sólo para el surgimiento del género, sino también para que los occidentales lo disfrutáramos.