Por. Gilda Melgar
X: @gintly
IG: @dolcegilly
CAFÉ
Punto de encuentro. Local de café.
No es una barra de especialidad con métodos diferentes de extracción. Aquí la estrella es la mezcla de grano de café que utilizan para sus bebidas más pedidas, como el Flat White, el espresso y el capuchino.
El pan que ofrecen viene de @costrapanaderia (@costramx), lo cual es garantía de sabor y calidad, especialmente el croissant de almendras o el panqué de limón con poppy seed y las conchas. Todo elaborado con masa madre.
Uno de mis lugares favoritos.
Providencia 502, esquina División del Norte. Col. Del Valle Norte.
CHILES EN NOGADA
La poblanita de Tacubaya (@lapoblanitadtacubaya).
Antes que termine agosto y la temporada, hablemos de los chiles en nogada. He probado las propuestas de los restaurantes mejor posicionados para la confección de nuestro platillo emblemático. Desde el “Mural de los Poblanos” hasta la fonda “Tía Yeya” y todo lo que quepa en el rango. Pero me faltaba probar el de “La Poblanita de Tacubaya”, un restaurante de auténtica comida poblana, con especialidad en moles, chiles, garnachas, caldos, chamorro, enchiladas y otras delicias.
Con varias sucursales en la Ciudad de México, el sábado pasado me aventuré a la que está sobre Patriotismo e hice una fila de hora y media para llegar a la mesa.
Su chile en nogada es enorme, tanto que en el menú también ofrecen la mitad. Viene servido en talavera poblana con un timbal de arroz blanco y un trozo de plátano macho frito, lo cual me hizo todo el sentido, ya que su relleno también lo trae, junto con el durazno criollo, la manzana panochera, la pera de leche y las pasas.
Aunque el platillo es exquisito y sólo por ello vale la espera, debo advertir que el servicio deja algo que desear y que no pude disfrutar mi chile con vino, pues “se les había acabado”. Ustedes dirán.
Advertencia: fui muy optimista creyendo que podría acabarme un chile entero. No pude, así que tomen precauciones. Y vayan dispuestos a esperar. Vale la pena.
La Poblanita de Tacubaya. Av. Patriotismo 87, Escandón I Secc. Miguel Hidalgo, Ciudad de México.
VINO
“Rosé de verano”
El vino frío con hielo es uno de los placeres del verano, y a unas semanas de que nos deje la estación más bonita, les invito a rebajar su tinto preferido con refresco de limón y un poco de agua mineral.
La mayoría de las recetas tradicionales indican vino y gaseosa a partes iguales, con hielo al gusto y una rodaja de limón. Pero el vino es para disfrutarse y tomarlo como a uno le gusta, así que por qué no probar un “Rosé de verano” o un “Blanco París”, que no es otra cosa que usar vino rosado en lugar de tinto o un blanco con hielo.
Rosé de verano
- Dos partes de vino rosado joven (Blanc de Zinfandel de Cetto, Rosado dulce de finca Las Moras o Pink Moscato de Barefoot)
- Una parte de refresco de limón (Sprite).
- Mucho hielo.
- Toronja rosa o frutos rojos a al gusto.