OPINIÓN La risa de Sheibaum - Mujer es Más -

OPINIÓN La risa de Sheibaum

Foto: Berenice Sevilla

Por. Berenice Sevilla

El primer dardo lo lanzó la secretaria de Gobernación, Roca Icela Rodríguez, a los colectivos de familias de personas desaparecidas, al insinuar que son financiadas por intereses ajenos a su causa.

El contexto, una caminata nocturna de visibilización convocada por diferentes colectivos de buscadores, un día previo a la inauguración del Mundial de Fútbol 2026. Por la calzada de Tlalpan, efectivamente se hizo presente un contingente proveniente del estado de Jalisco, pero también marcharon de la Ciudad de México, el Estado de México, y de otras partes del país.

La declaración llegó desde el escenario presidencial en la llamada, Mañanera del pueblo, el pasado 11 de junio, al dar un reporte de las movilizaciones de la CNTE y las familias buscadoras. Estas fueron sus palabras:

“Es importante señalar que contamos con información que indica la presencia, no solamente de los colectivos de la Ciudad de México y los colectivos de Jalisco, sino que algunas personas provenientes del estado de Jalisco recibieron apoyo para trasladarse a esta mobilización.

Estamos recabando toda la información para conocer el origen de esos apoyos y determinar si existió alguna intención ajena a la legítima exigencia de búsqueda y justicia que encabezan las familias”.

Es sorprendente la capacidad de investigación del Gobierno contra estos colectivos, pero no así para realizar las búsquedas de las más de 133 mil personas desaparecidas. ¿Por qué no se utiliza todo ese aparato del Estado para investigar los más de 133 mil casos de desapariciones, que terminan haciendo las propias familias ante la incapacidad y omisión de las fiscalías? ¿Por qué criminalizar a las familias buscadoras que lo único que piden es que sus hijos, hermanos, padres o hijas regresen a casa?

El dardo letal llegó unos minutos después de la boca de la propia presidenta Claudia Sheinbaum quien con una risa burlona minimizó la cantidad de personas que marcharon para exigir el regreso de sus familiares desaparecidos, al señalar “ayer creo que hubo más compañeros de la Comisión de Búsqueda de Víctimas (risa), que de los manifestantes”

Así, Sheinbaum hizo mofa de lo que consideró poco numerosos los contingentes de familias de buscadores. Y de ser así, ¿para qué impedirles el paso en Tlalpan con cientos de elementos policiales? 

Ésta no solo se trata de una declaración desafortunada, es el más profundo desprecio de la primera mujer presidenta de México hacia las madres buscadoras; hacia los colectivos conformados en su mayoría por mujeres: madres, hijas, hermanas, esposas; hacia las familias que no tendrían porqué estar en esta posición; hacia las madres que abandonadas por el sistema de justicia y el Estado, tienen que buscar con sus propias manos a sus familiares entre la tierra o la basura, en acto inhumano.

¿”Es tiempo de mujeres” cuando desde el poder se criminaliza, desdeña y minimiza a un movimiento que tiene presencia en todo el país, dada la crisis de desapariciones forzadas que se han venido acumulando desde años atrás y que no se detienen?

¿Es válido argumentar que si las familias llegaron en autobuses son financiadas por intereses ajenos? De ser así, también tendría que aplicar esa regla a los cientos de autobuses que trasladan a sus “simpatizantes” durante sus actos en el Zócalo de la CDMX.

Resulta vergonzoso escuchar las palabras de la presidenta cuando es bien sabido que formó parte de movimientos estudiantiles y sociales, y, por lo tanto, se esperaría una conciencia social en el mínimo de los casos.

Es inaceptable que se autodenomine “feminista” cuando no ha tenido la menor intención de reunirse con las madres buscadoras, como se lo han solicitado en repetidas ocasiones.

Las palabras y la risa de Claudia Sheinbaum no sólo tratan de borrar un movimiento que no es improvisado ni impulsado por el Mundial; también lo criminaliza y su discurso se replica en las redes sociales con personajes afines a la 4T, quienes ya han etiquetando a los familiares de porros y patrocinados de Salinas Pliego.

El desdén presidencial se quedará ahí, en la memoria de los miles de mexicanos que la vieron y escucharon, estupefactos por venir de un gobierno que se dice “humanista”.

Sin embargo, ni la indolencia ni la burla detendrán a las madres, hijas, hermanas y esposas que buscan a sus seres queridos.

¿De qué se ríe presidenta?

La risa de la presidenta también tuvo eco de desaprobación. Un caso muy simbólico fue el de Paula Mónaco Felipe, periodista e hija de padres desaparecidos y asesinados por la dictadura argentina, quien le cuestionó a Claudia Sheinbaum ¿De qué se ríe presidenta?

En un breve, pero contundente mensaje, enfatiza que es triste que por muchos años las familias de personas desaparecidas han marchado casi solas, como también es triste su risa.

Muchas veces hemos sido pocxs. Por décadas, las familias de #desaparecidos han caminado casi solas. Usted antes lo miraba. Es triste que la sociedad no acompañe. Eso entristece, como su risa”, escribió. 

 

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