Por. Adriana Luna
X: @adrianalunacruz
¿Dar la llave de la ciudad a una mujer por obligación, significa realmente abrir la puerta a la paridad y la inclusión? ¿De eso trata la democracia?
En los partidos políticos de Jalisco se cierne en demasía la harina, filtro tras filtro, porque están obligados a elaborar con estrictas características la masa de aspirantes a cargos de elección popular. Si en el pasado proceso electoral no salían las cuentas con respecto a la paridad vertical y horizontal, hoy se les está haciendo bolas el engrudo con las restricciones que pusieron las autoridades electorales en ocho municipios jamás gobernados por una mujer.
Se trata de ocho municipios: Zapopan, Tonalá, San Juan de los Lagos, Ixtlahuacán de los Membrillos, La Barca, Autlán de Navarro, Chapala y Poncitlán. De por sí el tablero político se ha complicado para los partidos en el poder, en el estatal Movimiento Ciudadano y en el federal Morena, se juegan mucho más de lo tradicional en una elección intermedia.
¿Pueden las autoridades electorales obligar a la población a votar solo por un género para garantizar que haya paridad sí o sí, en la historia del municipio? En Jalisco, en donde ocho municipios deberán postular sólo a candidatas para el próximo proceso electoral ¿es un espejismo de paridad o es una acción positiva que obligue la llegada de una mujer al poder?
En Jalisco hay ocho municipios, de 125, que jamás en su historia han sido gobernados por mujeres, pero que los partidos políticos hoy están obligados a proponer solo candidatas para garantizar que ellas lleguen a la administración. Esta polémica resolución del Tribunal Electoral del Estado, por primera vez encabezado por una mujer, ha levantado ámpula especialmente en el municipio más grande de Jalisco y que mayor recaudación genera: Zapopan.
¿Por qué la crítica especialmente en este municipio? Porque las autoridades electorales añadieron otras restricciones: las mujeres aspirantes a gobernarlo deben ser integrantes también de alguno de los grupos históricamente vulnerables: pueblo originario, persona con discapacidad o LGBTTTIQ+.
Al ofrecerle a los electores perfiles específicos, le dejan al ciudadano ¿un espejismo de inclusión? No sería un concepto de paridad, ni de inclusión consciente, sino obligadas. Varios zapopanos han externado su descontento. ¿Entonces qué libertad de decisión le están dejando? ¿Se está decidiendo por ellos al filtrar en demasía los perfiles de las personas candidatas?
Así como las mujeres no han tenido acceso a gobernar, tampoco lo han hecho las personas indígenas, las personas con alguna discapacidad o las mujeres que integran la comunidad del arcoíris.
Vamos a poner tan sólo un ejemplo: ¿Cómo quieren que una mujer con alguna discapacidad llegue a gobernar, cuando ni siquiera en los gobiernos actuales permiten que ellas dirijan los institutos que atienden a las personas con alguna discapacidad, argumentando que no siempre tienen las capacidades que se necesitan? Es tanta la hipocresía o la desvergüenza, que hasta se finge tener alguna discapacidad para obtener candidaturas.
Las personas con discapacidad incluso están promoviendo ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana a través del instrumento Fírmale, una iniciativa para que solo personas que tengan ‘certificación’ de discapacidad puedan dirigir los órganos de atención a personas con discapacidad. Su argumento es sencillo, así como el Instituto de la Mujer lo encabeza una fémina, el organismo que defiende los derechos de inclusión debe ser dirigido por una persona con alguna discapacidad, que sea empática y conozca las necesidades reales de ellos.
Argumentando paridad, inclusión, progresividad, se definieron estos criterios estrictos que deben cumplir partidos políticos y candidatas. ¿Será ficticio un gobierno con estas obligatoriedades? Reza el dicho que a fuerza, ni los zapatos entran. ¿Puede hablarse de verdadera justicia social, cuando las cuotas de género y vulnerabilidad en las boletas electorales van sí o sí en un mismo perfil, en un proceso solo de candidatas? ¿Se extralimitaron las magistradas y los magistrados electorales con estas determinaciones?
Ya comenzaron las personas de distintos sectores sociales a presentar sus inconformidades, argumentando que se violenta su derecho a decidir quién puede gobernar. Habría que recordar el dicho de la abuela cuando había mucha gente en la cocina cerca del fogón, queriendo meter mano: entre muchos meneadores se quema el atole.