Por. Ernesto Zavaleta
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Este lunes por la noche el Comité Técnico de Evaluación para la selección de los tres nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) entregó a la Junta de Coordinación Política (Jucopo), encabezada por Ricardo Monreal Ávila, las tres quintetas de los candidatos que serán votados en el pleno de la Cámara de los Diputados hoy martes 21 de abril.
Con un comité integrado por simpatizantes de la 4T; una Jucopo encabezada por Morena; una mayoría simple dominada por los morenistas; una mayoría calificada integrada por Morena y socios; un PRI que se retiró del proceso de selección por considerarlo opaco e irregular, como lo calificó Rubén Moreira; un PAN que firmó el acta del proceso adelantando su abstención, de mano de su coordinador Elías Lixa, y un MC, cada vez más cercano al oficialismo, de acuerdo al último discurso en tribuna de su coordinadora Ivonne Ortega Pacheco, el resultado no tiene secretos.
Los tres nuevos consejeros serán escogidos por sus “dotes democráticas” que en este momento significa simpatía por Morena, el discurso es claro, sólo hay democracia si gana el “pueblo bueno y sabio”, ese que vota por Morena.
Es cuestión de días para que Morena se consolide en lo que ha criticado desde su fundación, un partido hegemónico con el control de las instituciones electorales, INE y Tribunal Electoral, y de los tres Poderes de la Unión.
Así, aunque pierdan ganan, y un solo hombre, Andrés Manuel López Obrador, se acerca a ser la cabeza de un sistema autocrático.
No han faltado a la ley, aunque han recurrido a albazos, madruguetes, mayoriteo y captación de simpatizantes de otros partidos sea por convencimiento, conveniencia, presiones o sobornos, para imponerse en el INE, pero sobre todo en el sistema electoral.
Si la oposición en las próximas elecciones de 2027, y las siguientes, tiene la necesidad de recurrir al árbitro de las instituciones electorales y/o judiciales por los márgenes de votación, no va a ganar nada.
Únicamente queda una vía, el voto masivo y los triunfos que, si bien no sean abrumadores, si requerirán una claridad absoluta.
Ya vivimos una autocracia, una institucional, la del PRI. Y hacia allá vamos.
Durante siete décadas México padeció lo que muchos llamaron la “dictadura perfecta”, en la que el PRI pasó del caudillismo de los generales revolucionarios al control institucional de las elecciones e impuso uno a uno a los mandatarios, en la que el presidente en turno designaba a su sucesor en una simulada democracia sin posibilidad de alternancia en el poder.
Y el cambio vino del partido en el poder. Fue uno de esos presidentes del PRI, José López Portillo, quien al reformar la ley electoral y decretar la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LFOPPE) abrió la puerta a una representación de la oposición en el Congreso, y, finalmente, en el año 2000, a la alternancia partidista en el poder, con la llegada de Vicente Fox Quezada.
Eso fue posible por la votación masiva, un porcentaje histórico, con 58 millones 782 mil 737 electores inscritos, votaron 37 millones 601 mil 618, el 64.0 por ciento.
Otra votación masiva, esta vez del 63.4 por ciento, llevó a la presidencia a Andrés Manuel López Obrador, cuando votaron 56 millones 611 mil 027 de los 89 millones 250 mil 881 electores registrados.
Un ejemplo más reciente del voto masivo como antídoto a la autocracia se da al principio de este mes en Hungría, donde después de un mandato de 16 años continuos la oposición logró una abrumadora victoria electoral para poner fin a 16 años en el poder del primer ministro Viktor Orbán. El candidato ganador, el centroderechista Péter Magyar.
La discusión en los próximos días en la cámara es un trámite
Monreal Ávila detalló que la función de la Jucopo será únicamente recibir las quintetas y turnarlas al Pleno de la Cámara de Diputados, donde serán discutidas y votadas el martes 21 de abril.
“La Junta de Coordinación Política lo único que hace es recibirlas y enviarlas al Pleno”, subrayó el diputado, quien también aseguró que el proceso se llevará con transparencia, publicando la información en la Gaceta Parlamentaria.
Pero advirtió que, en caso de que no se alcance la mayoría calificada (dos terceras partes) para elegir a los nuevos consejeros, se procederá a un mecanismo alternativo. “Si no se logra la mayoría calificada por cada una de las quintetas, entonces se procede a la insaculación”.
Los diputados del PRI, Rubén Moreira y, del PAN, Héctor Téllez Hernández, coincidieron en acusar que los integrantes del Comité de Evaluación no solo tienen una marcada afinidad con Morena, sino que han viciado todo el proceso, primero calificaron sorprendentemente alto a los participantes más cercanos al régimen, después rasuraron la lista sin transparentar criterios y evaluaciones, convocan en secreto y a las 10.30 de la noche del viernes pasado y sin la debida transparencia para acordar solitariamente un listado de finalistas del concurso.
Elías Lixa dijo que sorprende la prisa, el sigilo nocturno y el secretismo con el que está actuando un Comité tan relevante, sin siquiera cumplir con su obligación de máxima publicidad. Lamentablemente los vicios para la selección de consejeros del INE se están multiplicando.
Sin embargo, la oposición está frente a su gran oportunidad con un gobierno quebrado; plagado de denuncias de corrupción y abusos de poder; confundido y dividido en su selección de candidatos, y la desmedida ambición de sus aliados, depende de la oposición y su poder de convocatoria los resultados electorales.
No hay nada que puedan hacer para lograr imparcialidad de las instituciones de arbitraje electoral. Lograr el voto masivo es la alternativa a la nueva autocracia que ofrece el partido en el poder.
