Pese haber sido citada en las oficinas de Ciudad Juárez, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acudió a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) de la Ciudad de México tras recibir un citatorio por el caso de la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el desmantelamiento de un narcolaboratorio.
Este miércoles, a las 10:00 horas, Campos Galván se dio cita en las oficinas de la colonia Doctores, acompañada de personajes del Partido Acción Nacional (PAN), como su líder nacional, Jorge Romero; el senador Ricardo Anaya; el vocero nacional, Jorge Triana; el abogado y exlegislador panista, Roberto Gil Zuarth.; y hasta la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega.
Por unos minutos, Campos Galván ingresó a las oficias de la FGR para entregar un documento en el que refiere que no comparecerá, sino sólo dará respuesta a lo que llamó un “citatorio ambiguo”.
“No comparezco para rendir entrevista en calidad de testigo ni para sujetarme a acto de investigación alguno. Acudo para responder a un oficio que contiene un citatorio ambiguo, internamente incongruente y carente de la debida fundamentación y motivación”, refiere el documento.
Asimismo, María Eugenia Campos argumentó que debido a su calidad de funcionaria pública y, por lo tanto, contar con fuero, no puede ser sometida a una comparecencia, acogiéndose a la excepción del artículo 90 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
Sin embargo, expresó su disposición de colaborar en cualquier investigación que integre la autoridad federal, “pero no como un sometimiento, fáctico o legal, a la diligencia pretendida”.
“En caso de requerir información del Gobierno del Estado de Chihuahua, formular el requerimiento por la vía de la colaboración institucional entre autoridades, de manera fundada y motivada, y con precisión de su objeto, al que desde ahora manifiesto plena disposición para atender”, indicó.
Al salir, la gobernadora, junto con sus correligionarios ofrecieron una conferencia de prensa en la calle, en donde Campos Galván reiteró las acusaciones de una persecución política por parte del partido en el poder y la 4T.
De igual manera, apuntó, se busca fabricar un caso en su contra y convertirla “en culpable”.
“Hoy vuelvo a levantar la voz ante un acto autoritario que pretende, sin respetar la ley, fabricar un caso en mi contra”, señaló.
“No guardaron las formas, no respetaron la ley, atropellaron la protección constitucional del cargo que los chihuahuenses me han conferido… Hoy lamento y denuncio el autoritarismo, diría yo totalitarismo, que permite violar la Constitución sin consecuencias… A una servidora se le ataca directamente sin pruebas y con juicios que violan consistentemente mi presunción de inocencia”, sostuvo.
Previamente, Jorge Triana, vocero nacional del PAN, acusó que el citatorio de la FGR para Maru Campos había sido “mañosamente” planeado en Ciudad Juárez, municipio gobernado por Morena. Sin embargo, puede presentarse en cualquier oficina de la Fiscalía.
Por su parte, su defensor, Roberto Gil Zuarth explicó que su representada no tiene obligación legal de acudir al citatorio, al tiempo de desconocer la facultad del Ministerio Público para “imponer actos de molestia” a la gobernadora.
“Si ya sabemos que son incompetentes, nunca hemos dudado que son perversos. Nuestra respuesta es muy clara. Primero, no reconocemos la facultad de ningún ministerio público para imponer actos de molestia en calidad de testigo o de inculpado a la gobernadora del estado de Chihuahua, Maru Campos, porque la función que desempeña se encuentra protegida por la constitución, y la inmunidad constitucional sirve precisamente para resistir este tipo de hostigamientos penales en contra de un servidor público y, especialmente, de un servidor público de oposición”, refirió.
Redacción