Por. Alicia Reyes Amador
¿Dónde empieza la muerte?
Ambas películas tienen como trasfondo el tema de la muerte. Button nace viejo, su madre muere y su padre lo abandona, él tiene muchas probabilidades de morir, pero sobrevivió a partir de una mujer que desea ser madre, lo recoge y lo protege con gran cariño. Michael nace en una familia de muchos hijos, con muchas probabilidades de vivir, pero su padre lo explota y su madre es una mujer egoísta y pasiva.
Button tiene una extraña enfermedad que consiste en que el desarrollo de su vida camina en sentido inverso a la cronología de los demás humanos. A Michael, le es cercenada su infancia, vive por y para responder a la ambición de su padre. Es golpeado cruelmente ante cualquier asomo de independencia frente a la mirada cansina y sometida de su madre. Mientras que Benjamin en la edad adolescente, desde el punto de vista cronológico y debido a sus debilidades físicas, apenas empieza a conocer el mundo, pero lo hace de manera amable y constructiva. Michael ya probó la fama y el sentirse idolatrado, sin haber tenido alguna relación personal o experiencia infantil que lo hiciera feliz.
La madre adoptiva de Benjamin, Queenie lo acepta incondicionalmente, mientras que su padre lo contacta en algún momento sin informarle su identidad. La madre de Michael observa y se duele de los golpes y las imposiciones constantes a las que su esposo somete al pequeño, pero no interviene para evitarlos, a pesar de lo crueles que son. Ambas situaciones provocan dolor y confusión en él. Mientras que Benjamin sigue haciéndose joven, es feliz, se siente ubicado y se sabe parte de su mundo. Michael es un joven desfasado de su contexto, su mirada es de dolor e insatisfacción, está confundido, no sabe cuál es su lugar de pertenencia. Benjamin conoce las relaciones sexuales, las disfruta, conoce a muchas personas y vive feliz en un contexto con el que va aprendiendo a interactuar. A pesar de su extraña condición, Benjamin emprende , siempre con el apoyo incondicional y el amor de su madre, diversas actividades en las que aprende y experimenta nuevos caminos que enriquecen su vida y le hacen feliz. Michael, vive confundido, se siente ajeno en su contexto, comienza, entonces, a llenar el vacío de cariño de sus familiares y su imposibilidad por decidir sus actividades, con animales a los que lleva a su casa y con quienes se entiende perfectamente, mientras sigue actuando como una máquina de hacer dinero para su familia. Benjamín regresa a su hogar, después de viajar y conocer muchas nuevas experiencias. Su padre lo busca, sin declararle su parentesco, le pide que lo acompañe, Benjamin lo hace. Más adelante le cuenta su historia, sabe que va a morir y hereda todo lo que tiene a Benjamin. A su regreso es recibido con cariño por su madre y se encuentra de nuevo con Daisy una niña a la que conoció hace años, se enamora de ella y decide hacer vida de pareja. Michael toma una decisión que le hará cambiar el rumbo de su vida; piensa dejar el grupo de los Jackson Five y hacer su propia carrera. El padre no acepta esto y lo presiona a que continúe con sus hermanos, Michael acepta hacer una última gira con sus hermanos, pero tiene ya decidido que su separación del grupo será al final de esta presentación. Daisy está embarazada y comparte su alegría con Benjamin quien se enternece y empieza a redoblar sus atenciones hacia ella. Se ven felices y deseosos de recibir al bebé; sin embargo, cuando éste llega Benjamin ha retrocedido en su edad cronológica y sabe que deberá separarse de su familia. Vende todo lo que tiene, lo hace llegar a Daisy y se despide de ella. Michael aparece, en lo que piensa que será la última gira con sus hermanos. En una de las presentaciones a escena, falla el alumbrado, su cabello y su cuerpo se incendian. Es una experiencia aterradora, las lesiones son graves y la recuperación será dolorosa , dejará huellas permanentes.
Benjamin sigue involucionando en su edad cronológica y termina en una casa hogar a la que Daisy asiste constantemente para atenderlo. Michael logra recuperarse, regresa al escenario con sus hermanos y hace una declaración pública en la se despide como miembro del grupo del que forma parte con ellos. Daisy sigue visitando de manera constante a Benjamin, hasta que él se convierte en un bebé, al que ella protege y toma en sus brazos cariñosamente. Un día ella percibe en la mirada del pequeño, que él la reconoce y sabe bien quién es. Benjamín, a la par de este contacto, cierra los ojos y muere después de vivir plenamente. Michael empieza a triunfar como solista y su historia (en la película) aún no termina, más aún, sigue dando tumbos..
Me pareció atractivo emparentar estas dos historias de vida, porque la plenitud de experiencias y la felicidad que logra alcanzar Button en una vida discreta y familiar, que caminan de manera paralela a su involución cronológica, parece hacer más evidente el estancamiento y retroceso en la vida emocional en la vida de Michael, mientras sus triunfos y el reconocimiento público a su figura va creciendo, su felicidad y desarrollo y plenitud emocional van en proporción inversa.
Ambos personajes, uno figura familiar con éxitos personales, otro figura pública con éxitos mundiales y fracasos personales, son un ejemplo claro de que la felicidad y la plenitud del individuo dependen, en mucho, de la aceptación, el amor incondicional y del respeto que se tenga a sí mismo, lo que dependerá en la generalidad de los humanos de la forma en la que los que los adultos se comportan hacia los pequeños.
Benjamin sufrió la muerte de su madre y el abandono del padre, pero Queenie suple todos estos momentos de falta de amor, con su entrega incondicional y permanente hacia el niño al que adopta. Michael en cambio vive en una familia en la que el padre y la madre están presentes, cuenta con hermanos. Su voz, así como su carisma le llevan a ser reconocido mundialmente; sin embargo, él no es feliz, se siente desubicado y confundido, tiene sentimientos de culpa y asume que debe evadir tanto la ambición desmedida y deshumanizada de su padre, como la inacción y la crueldad pasiva de su madre.
Benjamin se sabe amado por su madre adoptiva, ésta lo acepta incondicionalmente y lo impulsa a que él busque su camino y experiencias satisfactorias en su vida. Benjamin vive plenamente, se enamora, toma decisiones razonadas, entrega y recibe felicidad, en tanto que Michael se sabe explotado por su padre y no respaldado por su madre, sus hermanos lo ven como un ser extraño que encuentra refugio en los animales de los que se rodea. Vive tan insatisfecho, como lleno de deseos de vivir. Sufre, intenta desprenderse de la personalidad y los miedos que le ha inoculado su padre para controlarlo y de la falta de respaldo real de su madre.
Benjamin muere en brazos de una persona que lo ama, lo aceptó como parte de su vida y lo acompañó hasta su muerte. Michael estará sometido contínuamente a relaciones contradictorias, intentando construir una vida propia y satisfactoria, que pareciera nunca alcanzó.
Ambas historias son ejemplos de vida y muerte, muestran cómo independientemente del momento histórico, de las condiciones físicas y económicas en las que nace un pequeño, incluso de sus cualidades físicas y personales, el ser recibido con cariño y sin condición alguna por los adultos que le rodean, determina, en mucho su aceptación por la vida, su felicidad y sus posibilidades de desarrollo.