Por. Ernesto Zavaleta
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Una vez más los miembros del Congreso de la Unión, diputados y senadores de todos los partidos políticos se enfrascarán este miércoles en la bizantina discusión de quiénes deben responder a las acusaciones de nexos con el crimen organizado y traición a la patria.
La respuesta debe ser: Todos, morenistas y la panista… pero ninguno lo hará, porque la discusión en la Comisión Permanente se centrará en la defensa de los acusados.
Todos tienen acusadores y defensores incapaces de llegar a un acuerdo y de ver más allá del 2027, y sí, Morena pierde cada vez más terreno; sin embargo, no son los partidos políticos de oposición quienes ocupan esos espacios perdidos, es una sociedad civil harta de impunidad, violencia y mentiras.
Y hay que agregar otro debate de hoy en la sesión de la Comisión Permanente, las comparecencias de los titulares de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy, y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velazco.
¿Debe ser detenido investigado y extraditado Rubén Rocha Moya y los políticos señalados por Estados Unidos como cómplices del narcotráfico? ¿Debe responder Maru Campos de violar el pacto federal y la Constitución por, al menos, aprobar la participación de agentes extranjeros en operativos contra el crimen organizado? ¿Deben informar la fiscal y el canciller la situación que enfrenta a México con Estados Unidos por esos casos?
Según la ley, la respuesta es SI en todos los casos.
Y en todos los casos se impondrá la ideología e intereses político-electorales, y, para beneplácito de las organizaciones criminales que indiscutiblemente dominan el país, lo que veremos avanzar es la impunidad.
En todos los casos el pretexto es defender la soberanía del país, por eso no van a entregar a Estados Unidos ni a Rocha Moya, ni al senador Enrique Inzunza Cázares, quien seguramente se ausentará nuevamente este miércoles, para no “radicalizar” la discusión parlamentaria, ni se va a presentar la gobernadora de Chihuahua Maru Campos ante los senadores, porque de la intervención extranjera resultó la destrucción del laboratorio de metanfetaminas y fentanilo más grande en la historia, y que las autoridades mexicanas no vieron.
Si de verdad quieren defender la soberanía del país, que es el tema central en todos los casos a discusión, contra morenistas y la panista, no se va a lograr criticando o calificando de intervencionista al presidente Donald Trump, quien, cuidado, va en serio contra las drogas, para eso formó el Escudo de las Américas, en el que México no está incluido.
Y tanto el presidente como los funcionarios del gabinete de seguridad de Estados Unidos, e incluso legisladores, advierten, lo de la lista de Sinaloa “sólo es el principio”. Claro, la ira del mandatario, funcionarios y políticos estadounidenses no contempla a las organizaciones criminales de su país, esos no están la “Lista Engel” que integran los políticos mexicanos a quienes se les han retirado sus visas por sus posibles vínculos con el crimen.
Quienes vulneran la soberanía de México son las organizaciones criminales, los llamados cárteles; quienes pudieron corromper a funcionarios federales, militares, mandatarios estatales, municipales e incluso, acusa la oposición, al expresidente Andrés Manuel López Obrador, o a los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. ¡Presidentes involucrados con el crimen organizado!
Ni Genaro García Luna, ni Andrés Manuel López Beltrán, Rubén Rocha Moya, Marina del Pilar, Alfonso Durazo, Américo Villareal, Evelyn Salgado, Indira Vizcaíno, Cuitláhuac García, o cualquiera de los otros políticos, tendrían fortunas y amistades ocultas sin un poder económico capaz de corromper a los funcionarios políticos, policiales o judiciales del más alto nivel. Decía un viejo policía ¿quién aguanta un cañonazo de un millón de dólares? Sea para campañas o beneficio personal.
En la agenda legislativa de mañana no figura ninguna iniciativa o solicitud de comparecencia de fiscales o gobernadores para saber qué hacen contra ese poder económico corruptor, contra esos cárteles del crimen organizado. Y hay al menos 10 que dominan el del 70% al 90% del territorio nacional, según advierte el Departamento de Estados de EE. UU.
Y quizá se mencione en las minutas y debate al Cártel de Sinaloa, por su relación con el mandatario con licencia de Sinaloa, y por ser el presunto propietario incautado en el operativo “invasor” en Chihuahua.
Pero ni siquiera en las justificaciones que se presentarán para pedir las comparecencias de la fiscal general de la República y el canciller, aparece alguno de los siguientes nombres:
1. Cártel Jalisco Nueva Generación. Actualmente el grupo con mayor expansión territorial. Tiene presencia en gran parte del país y se caracteriza por su alto nivel de violencia, armamento militar y capacidad financiera. Está involucrado en tráfico de drogas sintéticas, extorsión y control territorial.
2. Cártel del Noreste. Derivado de la fragmentación de Los Zetas y que opera principalmente en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Mantiene actividades de tráfico de personas, secuestro, extorsión y narcotráfico en la frontera con Estados Unidos.
3. La Familia Michoacana. Con presencia en Michoacán, Guerrero y Estado de México. Aunque perdió fuerza respecto a años anteriores, continúa operando en extorsión, narcotráfico y cobro de piso.
4. Los Caballeros Templarios. Derivado de La Familia Michoacana, mantiene células activas principalmente en Michoacán. Sus actividades incluyen minería ilegal, extorsión y narcotráfico.
5. Cártel del Golfo. Uno de los grupos más antiguos del país. Conserva presencia en Tamaulipas y zonas fronterizas, aunque actualmente se encuentra fragmentado por disputas internas.
6. Los Zetas. Aunque debilitado, algunas células continúan operando. Fueron conocidos por su extrema violencia y por expandir actividades criminales más allá del narcotráfico, incluyendo secuestro y extorsión.
7. Unión Tepito. Organización con fuerte presencia en la Ciudad de México dedicada al narcomenudeo, extorsión, secuestro y lavado de dinero.
8. Los Ardillos. Opera principalmente en Guerrero y ha sido relacionado con violencia política, control territorial y tráfico de drogas.
9. Guerreros Unidos. Con presencia en Guerrero y Estado de México. Alcanzó notoriedad internacional por su presunta participación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
¿Cuál es la soberanía a cuya defensa llama la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, Morena y la oposición? Les preocupa la invasión a un territorio que ya no es de los mexicanos.
Será un interesante debate el de hoy en la Permanente, improductivo, pero interesante… Rocha se va a Estados Unidos, pero los cárteles se quedan.