“¿Quién cuidará a millones de niñas y niños durante ese mes adicional sin clases? ¿Quién reorganizará horarios, trabajos, traslados y economías familiares? ¿Quién absorberá las tareas de cuidado que el Estado decidió trasladar silenciosamente a los hogares? ¿Quién tendrá que pedir permisos, faltar al trabajo o renunciar a ingresos?”.
Así cuestionó la Red de Mujeres Unidas por la Educación la decisión de la Secretaría de Educación Pública de adelantar la conclusión del ciclo escolar 2025-2026 al 5 de febrero, es decir, más de un mes toda vez que se tenía programada para el 15 de julio.
Como parte de un pronunciamiento, la Red destacó que las principales afectadas por esta decisión de la SEP serán las madres, abuelas, hermanas, tías y maestras quienes asumirán los cuidados de las infancias y adolescencias durante dicho periodo.
“La decisión de la Secretaría de Educación Pública y de las autoridades educativas estatales de adelantar un mes el cierre del ciclo escolar en México no es una medida administrativa menor. Es una decisión política que tendrá consecuencias profundas para millones de niñas, niños, adolescentes y especialmente para las mujeres”, expuso en un pronunciamiento.
Abundó que cuando el Estado se retira, cuando la escuela deja de estar, cuando las instituciones reducen su responsabilidad, el costo invisible recae sobre las mujeres.
La Red de Mujeres Unidas por la Educación calificó de contradictoria esta decisión del gobierno, en un contexto histórico en el que México está gobernador por la primera mujer, cuya consigna política ha sido “Es tiempo de mujeres”.
“Hoy México cuenta con una presidenta mujer y 13 mujeres gobernando entidades federativas. Sin embargo, esta decisión exhibe una enorme desconexión entre el discurso político de igualdad y las decisiones concretas que afectan la vida diaria de millones de mujeres”.
En este sentido, cuestionaron a las 14 mujeres políticas:
“¿Dónde estuvo la mirada de género al tomar esta decisión? ¿Quién evaluó el impacto que tendrá en las madres trabajadoras? ¿Quién pensó en las mujeres que viven al día y no tienen redes de apoyo? ¿Quién pensó en las maestras que también son madres? ¿Quién pensó en las niñas y niños cuyo único espacio seguro o de acompañamiento es la escuela?
“¿Quién de ustedes va a defender el derecho de aprender de las niñas y los niños? ¿Quién pondrá límites a decisiones que afectan directamente a las familias? ¿Quién levantará la voz por las mujeres que sostienen el sistema de cuidados del país? ¿De qué sirve que haya más mujeres en el poder si las decisiones públicas siguen ignorando la realidad de las mujeres?”, apuntó la Red.
En este sentido, la Red expresó su preocupación por la reducción del tiempo efectivo de aprendizaje en uno de los momentos más delicados para la educación en el país.
“México no necesita menos escuela. México necesita más aprendizaje, más acompañamiento, más apoyo a las familias y más políticas públicas que entiendan que la educación y los cuidados están profundamente vinculados”, refirió.
Finalmente, consideró que gobernar con perspectiva de género no consiste únicamente en nombrar mujeres en cargos públicos, sino en tomar decisiones que no profundicen las desigualdades que las mujeres viven todos los días, por lo que llamó a revisión la decisión de la SEP.
“Porque si verdaderamente es tiempo de mujeres, entonces también debe ser tiempo de escuchar a las mujeres, de pensar en las mujeres y de gobernar para las mujeres, es preciso que se revise la medida adoptada por las y los secretarios de Educación”.