«FICCIONES Y SUBVERSIONES»: Laboratorio ciudadano de inclusión - Mujer es Más -

«FICCIONES Y SUBVERSIONES»: Laboratorio ciudadano de inclusión

En las últimas semanas el estado de Yucatán ha estado bajo los reflectores, fue en esa entidad política donde se realizó el último debate entre los presidenciables, y la primera entidad política en organizar un Laboratorio Ciudadano. Todos estos eventos ocurridos en las últimas semanas.

Voltear a la península sur del país y conocer qué hacen y cómo lo hacen, podría ayudarnos a comprender por qué es el estado con el índice de paz más alto en la República. Con base en el documento emitido en abril del presente año; “Índice de Paz en México” elaborado por el Institute for Econonomics & Peace, es la entidad con la menor tasa de homicidios en México, y donde además la tasa de robos, asaltos y violación fue reducida en un 23 por ciento, con relación al año pasado. Otro hecho fundamental que revela dicho documento, es el índice de paz positiva, entendiendo por esto la capacidad de la sociedad para construir y mantener la paz. En los resultados del índice de paz positiva en México 2018, lleva nuevamente a Yucatán a ocupar el primer lugar, es decir una entidad donde la capacidad institucional, económica y social pueden permitir mantener sus niveles de paz.

En el marco de estos resultados quisiera resaltar la experiencia del Laboratorio Ciudadano. Dicho evento fue trabajado durante un poco más de un año bajo la batuta de la la Dr. Lourdes Epstein Cal y Mayor, académica de La Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey. Se sumaron esfuerzos con otras instancias como la Universidad Autónoma de Yucatán, la Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior del Gobierno del Estado de Yucatán, la Fundación SM y la colaboración de MediaLab Prado (Madrid).

Durante este año se sensibilizó a la población sobre la diversidad como una condición humana, específicamente se trabajó con el tema de la discapacidad, de la marginación y discriminación que sufren las personas, y en particular se cuestionó el diseño de las instituciones educativas, quienes han dado una respuesta homogénea a niños y niñas con necesidades diferentes.

Durante este proceso vino una convocatoria para los ciudadanos, se les invitaba a inscribir proyectos para dar respuesta a dicha situación, el número de propuestas dio cuenta del interés de las personas en participar. Se seleccionaron diez proyectos, de un número considerable de proyectos participantes, luego vino la convocatoria a colaboradores. En esta se invitaba a ciudadanos a participar en el desarrollo de las propuestas seleccionadas. La metodología del laboratorio procura crear equipos de trabajo heterogéneos, en temas de género, de diversidad funcional, de formación académica, experiencias distintas, y el gran reto es concretar respuestas, mismas que fueron desarrollados en el marco del laboratorio llevado a cabo hace unas semanas.

Es realmente mágico las posibilidades que generamos trabajando juntos, el laboratorio se convierte en un espacio de deconstrucción y construcción, teniendo como brújula el bien común.

El proceso termina cuando los equipos presentan prototipos que dan respuesta a la inclusión de niñxs en el ámbito educativo, pensar en una sociedad para todos y todas es verdaderamente un reto.

Han pasado unas semanas de su conclusión y no solamente me siento agradecida con haber participado, me siento con una gran esperanza, vivimos días con una gran intensidad, con pasiones, encuentros, y desencuentros, pero afirmando que vale la pena encontrarnos en los ojos del otrx. Los prototipos tendrán su propia vida, pero nosotros los humanos descubrimos nuevas formas de vivir juntos.

 


Mayra Rojas. Docente en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey (Campus Estado de México) y en la Universidad Iberoamericana (CDMX). Doctora en Ciencias Sociales y Políticas (Universidad Iberoamericana).

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