Molina, junto con Paul J. Crutzen y Frank Sherwood Rowland, recibieron el Premio Nobel de Química de 1995 por su papel para la dilucidación de la amenaza a la capa de ozono de la Tierra por
Ernestina Godoy agregó que esta decisión se toma "al quedar en evidencia la investigación deficiente, omisa y lejana del deber de procurar justicia en la