Calles sin sonidos vitales, con ausencia de prisas matutinas, pintadas de angustias e incertidumbres. En las que sólo resuenan los temores que generan otros
La emergencia por el COVID-19 nos exhibe tal como somos, vamos, nos desnuda. Nos pone en evidencia a personas, sociedades, gobiernos y naciones. Muestra
Pero la oscuridad es innegable. También en España, militares encuentran los cuerpos de ancianos abandonados y muertos por el COVID-19. Nuestras desigualdades salen a flote.
Lamentablemente la crisis sanitaria global que estamos padeciendo hace que, por el momento, tengamos que alterar hasta nuestros propios instintos, al menos algunos de ellos