El discurso anticorrupción de los presidentes mexicanos no es novedoso; ocurre con mayor o menor intensidad cada sexenio, pero nunca se olvida: hay que
El Che e Hilda, el argentino y la peruana, ambos exiliados, vivieron en México todas las etapas de una relación sentimental: exiliados reencontrados, pretendientes, novios,