Me duele la injusticia, me duele el machismo, me duele la discriminación, la indiferencia, me duele cada feminicidio, cada niño abusado, cada generación sin oportunidades,
La discriminación lingüística no se limita al sistema educativo ni a los cafés pedantes de los barrios bien: se encuentra en zonas medulares del sistema,
La obsesión por la juventud que tiene la sociedad de consumo se nota, como en pocos sitios, en Hollywood. La industria del entretenimiento, encargada de