Millones de “amas de casa” que laboran sin horario ni salario para mantener aceitado el engranaje del trabajo reproductivo “abren los ojos, se echan un
“Mujer, ¡despierta! La campana que toca la razón resuena por todo el universo; ¡conoce tus derechos!”. Olympe de Gouges A Leyla, un presente con pasado