El reto de México ante los desechos - Mujer es Más -

El reto de México ante los desechos

Por. Andrea Trujillo*

Cada año, la humanidad genera miles de millones de toneladas de residuos, lo que representa una amenaza para los ecosistemas que nos dan vida. Los humanos estamos convirtiendo nuestro entorno en un tiradero de basura. No es solo un problema estético; es una crisis de producción, consumo y supervivencia de las especies. 

Frenar la generación de basura no es tarea de un solo actor; es un engranaje donde todos debemos participar. El gobierno debe pasar de la gestión de crisis a la creación de marcos legales que incentiven la economía circular y sancionen el desperdicio innecesario. Las empresas, cuyo papel es transitar hacia el diseño de productos más sustentables y entender que el éxito ya no es vender “más”, sino vender “mejor” y de forma más responsable. Y, por último, los consumidores quienes tenemos el poder de elegir, debemos dejar de ser simples compradores para convertirnos en actores productivos del cambio al adoptar un estilo de vida más consciente.

En nuestro país, la situación es crítica, de acuerdo con los registros más recientes del INEGI y la SEMARNAT, México recolecta diariamente más de 100 mil toneladas de residuos sólidos urbanos, una cantidad que, para dimensionarla, podría llenar el Zócalo de la Ciudad de México hasta el tope varias veces al día.

Lamentablemente, la infraestructura de reciclaje es insuficiente y una gran parte de estos desechos termina en rellenos sanitarios saturados o, peor aún, en tiraderos a cielo abierto. Esta heterogeneidad en la gestión de residuos, causada a veces por fallas en la recolección o falta de estándares claros, hace que la huella contaminante de cada mexicano siga creciendo.

Para revertir este panorama, la sociedad en conjunto con las empresas y el gobierno deben aplicar el modelo de las 5 R’s que propone un camino que comienza por rechazar la compra de lo innecesario para evitar el residuo antes de que exista y reducir el consumo consciente para bajar el volumen de desperdicio. La estrategia continúa al reutilizar los objetos para alargar su ciclo de vida útil y reciclar materiales al finalizar su uso para transformarlos en materia prima. Finalmente, el proceso cierra el ciclo con Rot (compostar), devolviendo los restos orgánicos a la tierra para nutrir el suelo en lugar de saturar los tiraderos.

Al final del día, generar menos desperdicio no es solo una opción estética o una tendencia de moda; es una necesidad urgente. La inteligencia artificial y la tecnología pueden ayudarnos a optimizar rutas de recolección y mejorar procesos industriales, pero la decisión de no comprar lo innecesario sigue siendo profundamente humana. Si no aprendemos a valorar lo que conservamos por su función y no por su acumulación, terminaremos enterrados por nuestra propia negligencia. El 30 de marzo es un recordatorio, pero la acción debe ser diaria: menos basura, más vida.

Para poner freno a esta tendencia, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 30 de marzo como el Día Internacional de Cero Desechos. Establecido formalmente a finales de 2022, este día busca promover modalidades de consumo y producción sostenibles. El objetivo es claro: fomentar una cultura donde la prevención y la reducción sean la prioridad, recordándonos que el mejor residuo es aquel que nunca llega a existir.


*Profesora de la Escuela de Negocios, Mercadotecnia y Análisis del Tecnológico de Monterrey.

Related posts

RIZANDO EL RIZO  La política del síntoma

ORACIONES A SAN LÁZARO  Control del INE, Plan B y por si acaso… está la UIF

COLUMNA INVITADA  Libertad, mujeres y religión