Por. Berenice Sevilla
El feminicidio de su tía Martha Patricia en 1998 -cuando este delito no se investigaba con perspectiva de género-, fue un hito en la vida académica de María del Socorro Pensado Casanova, que la llevó a buscar la procuración de justicia por distintas vías, hasta obtener el grado de Doctora en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Vivir y crecer en una familia que todos los días tuvo que seguir aún cuando el dolor no disminuía me llevó e impulsó a encontrar mi camino a la justicia”, compartió para Mujer es Más la hoy Doctora en Derecho.
Con la tesis Alcances y desafíos de la perspectiva de género en la procuración de justicia del delito de feminicidio: Casos de Ciudad de México y Chihuahua en el siglo XXI, Pensado Casanova analiza las actuaciones de las personas servidoras públicas encargadas del tratamiento de estos crímenes contra mujeres y que carecieron del mencionado enfoque durante la investigación.
“Mi investigación doctoral me permitió el tratamiento de esa perspectiva de género ausente todavía en el análisis de muchos casos pese a la obligatoriedad. Además, mi experiencia profesional en proyectos de cooperación internacional para la igualdad de género y derechos humanos, particularmente en la lucha contra la impunidad, me llevaron a mejorar y ser la especialista y Doctora en Derecho que hoy he logrado convertirme, para la prevención del feminicidio y el logro de la erradicación de la violencia.
“Esto ha significado identificar y comprender el ejercicio de los estereotipos en el sector público y en todo nuestro entorno. Siempre hay un motivo, vivir desde, en y dentro de una cultura de violencia lleva a la revictimización y a la violencia institucional que la mayoría de los casos resulta y produce impunidad”, abundó.
El trabajo de tesis expuesto el pasado 6 de noviembre en el auditorio Dr. Eduardo García Máynez de la Facultad de Derecho, en Ciudad Universitaria, aborda siete casos de muertes violentas de mujeres por razón de género acaecidas entre 1995 y 2020 en Chihuahua y la Ciudad de México. Se trata de Elizabeth Castro García (1995), Rubí Marisol Fraire Escobedo (2008), Susana Chávez Castillo (2011), Yang Kyung Jun Borrego (2014), Campira Camorlinga Alanís (2016), Lesvy Berlín Osorio (2017) e Ingrid Escamilla Vargas (2020).
Resultado del análisis se explica que “la ausencia, omisión o falla de aplicar la perspectiva de género durante las actuaciones de personas servidoras públicas de los sistemas de procuración de justicia en ambas entidades perpetúan la impunidad en los casos de feminicidios”.
Pero, ¿por qué la selección de Chihuahua y la CDMX?
La autora argumentó: “En primer lugar, la elección de ambas entidades federativas se debe a que Chihuahua ha sido un caso emblemático a nivel mundial, al identificarse desde 1993 una crisis de feminicidios en esta región fronteriza. En segundo lugar, porque el estudio del aumento exponencial de feminicidios cometidos en Chihuahua, llevó al reconocimiento de que este delito no solo acontece en dicha entidad, sino que ocurre a lo largo de la República Mexicana.
“En tercer lugar, porque en la Ciudad de México, capital de los Estados Unidos Mexicanos y sede del Poder Legislativo, se espera que la normativa nacional sea aplicada sin fallas de interpretación y aplicación. Por esto, resulta imprescindible probar que la incidencia de feminicidios en la Ciudad de México es simultánea a la de Chihuahua, y mostrar que en ambas entidades federativas, las autoridades ministeriales han incurrido en irregularidades durante las investigaciones de feminicidios”.
Respecto a los efectos en las víctimas de violencia feminicida que provoca la ineficacia y la falta de interpretación y aplicación del ordenamiento jurídico en materia de igualdad y a una vida libre de violencia, María del Socorro Pensado plantea la violación a los derechos humanos de la vida, acceso a la justicia, debido proceso, reparación del daño, igualdad y no discriminación, integridad personal, libertad y seguridad personales, memoria de las personas fallecidas, protección de datos personales; así como seguridad jurídica, sexual y a la verdad.
De ahí que la tesis doctoral destaca entre los desafíos que enfrenta el Estado mexicano en el Siglo XXI, ante la crisis de feminicidios que arrastra el país desde hace más de tres décadas, la urgencia de aplicar una perspectiva de género; dar debido cumplimiento a la normativa internacional, regional y nacional; prevenir la impunidad; eliminar los obstáculos para el logro de la igualdad de género; y erradicar la violencia feminicida.
De igual manera, Pensado Casanova recuerda que actualmente el ordenamiento jurídico mexicano en materia de igualdad y una vida libre de violencia establece la obligación de actuar con una perspectiva de género durante todas las funciones de las autoridades de los sistemas de procuración de justicia de Chihuahua y Ciudad de México.

Comprometida con México
Luego de su examen doctoral que le valió la Mención Honorífica, la también columnista de Mujer es Más, se dijo estar comprometida con el país, por lo que continuará trabajando contra la violencia de género.
“Me siento muy comprometida con México, porque soy fiel creyente de que nuestro país lo construimos nosotros mismos. Honrada, agradecida y feliz con quienes me acompañaron en el camino doctoral, mi familia, mi Comité Tutor y mis personas más queridas (…)
“Mi vida personal, académica y profesional continúa más fuerte que nunca por seguir trabajando contra la violencia de género en todos los ámbitos. Desde mi Alma Mater ejerciendo la docencia que tanto quiero, desde Amarelille, mi consultoría en género y derechos humanos, brindando defensa jurídica. Y desde todas las trincheras y espacios en los que tenga la oportunidad de contribuir, honraré este Doctorado en Derecho hasta el último día de mi existencia”, remató.
Director principal: Dr. Raúl Contreras Bustamante Comité Tutor: Dra. Ruth Zavaleta Salgado y Dra. Julieta Morales Sánchez Jurado: Director principal, Comité Tutor y Dra. María Elisa Franco Martín del Campo y Dr. Cristian Miguel Acosta García
