El Senado aprobó la reforma constitucional para impedir que quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, cuenten con doble nacionalidad, por lo que el proyecto fue enviado a los congresos de las entidades federativas.
Con 86 votos a favor y 42 en contra, el Pleno aprobó, en lo general y en lo particular, el proyecto remitido por la Cámara de Diputados para reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
Al fijar la postura de Morena, el senador Óscar Cantón Zetina expuso que el dictamen no elimina ningún derecho político ni cancela alguna nacionalidad, sino que busca impedir que se consumen “tentaciones, ambiciones y traiciones” en contra del pueblo de México, como ocurrió en los regímenes de Antonio López de Santa Anna y de Porfirio Díaz.
Laura Esquivel Torres, del PAN, acusó que esta modificación a la Carta Magna envía el mensaje de que “los migrantes son menos mexicanos, no tienen los mismos derechos”. Lamentó que los connacionales deban renunciar a parte de su historia para aspirar a representar a su país e hizo un llamado a “no quitarle el derecho a ser votado al que tuvo que irse”.
María del Rocío Corona Nakamura, del PVEM, expresó que con este proyecto “no se criminaliza a los migrantes”, sino que se busca establecer la nacionalidad única a quien aspire a gobernar el país o una entidad federativa, “para que no ande con medias tintas”, porque hoy más que nunca es fundamental fortalecer el patriotismo y la soberanía nacional.
Por el PRI, Alejandro Moreno Cárdenas consideró que tener otra nacionalidad no convierte a nadie en enemigo de la patria, y pretender que un documento determina la lealtad, “es una ocurrencia peligrosa y una ofensa para nuestros paisanos”, por lo que “rechazamos que se utilice la Carta Magna para crear mexicanos de primera y segunda”.
Del PT, Lizeth Sánchez García afirmó que la reforma busca defender nuestra soberanía, porque las presiones del exterior no son una narrativa, existen intereses ajenos que buscan influir en decisiones que les corresponden a las y los mexicanos. El proyecto, destacó, no elimina la doble nacionalidad, no desconoce a las familias binacionales y no le quita a nadie su nacionalidad mexicana.
Luis Donaldo Colosio Riojas subrayó que la reforma confunde el concepto de ciudadanía con el de nacionalidad, y al hacerlo afecta a personas cuyo único vínculo con otro país es haber nacido en él. A esas personas que son mexicanas y mexicanos, dijo, “les estamos diciendo desde la Constitución Política que su nacionalidad de origen las hace sospechosas de deslealtad y que su grado de mexicanidad está en duda”.
El dictamen fue enviado a los congresos de los estados para sus efectos constitucionales.
