KENIA CIERRA A SU ESTILO
Con reconocimientos a creadores y diálogos plurales está cerrando la diputada Kenia López Rabadán su año de presidencia de la Mesa Directiva en San Lázaro, donde su templanza y capacidad le permitieron conducir con éxito los debates del pleno.
Sin renunciar a fijar postura en los temas de la agenda nacional y defender los contrapesos democráticos, la libertad de prensa, la paridad y el derecho a un país sin violencia criminal ni narcopolítica, la parlamentaria del PAN logró sostener una relación institucional con todas las fuerzas y poderes de la Unión.
Y ante la obligada convalecencia de la senadora Laura Itzel Castillo, por una fractura de tobillo, ha correspondido a la presidenta de los diputados presidir el cierre de la Comisión Permanente en sus últimas sesiones de este receso legislativo, clausurando su encargo con oficio e importantes lecciones para la oposición. Porque la decencia no quita lo valiente.
MANOSEAN FUTURO DEL TEPJF
Ante la falta de claridad en torno a cómo definir el relevo de la magistrada Mónica Soto en el Tribunal Electoral, el futuro de la Sala Superior, a partir del primero de septiembre, se ha prestado a la especulación.
Y es que en el manoseo de alternativas para que esa vacante sea ocupada, es obligatorio construir una opción que incluya el nombramiento del espacio que dejó la magistrada Janine Otálora en 2025, quien renunció en rechazo a la ampliación de mandato que la reforma judicial otorgó a los cinco integrantes de la Sala que fueron designados en 2017.
Antes tocaba al Senado auscultar los prospectos que la Corte le enviaba y votar a quienes alcanzaban la mayoría calificada. Pero la reforma dejó en manos del acordeón de Morena y de su aval en las urnas, la elección de los jueces electorales. Y si bien la Sala Superior puede funcionar incompleta, como ya ha sucedido, también es posible que se designe a los aspirantes que el año pasado quedaron en segundo lugar. Por eso, las cuotas y los cuates guinda comienzan a moverse.
NOROÑA CUIDA SU VISA
La protección gubernamental a Andrés López Beltrán frente a las dudas suscitadas por la cancelación de su visa en Estados Unidos es un hecho contundente. La presidenta Claudia Sheinbaum ya declaró que no existe investigación en torno a un posible involucramiento del hijo del fundador de la 4T en los delitos del huachicol fiscal. Y lo que único que importa es eso: la ceguera de la FGR.
Hay quienes prefieren considerar que la mandataria no ha metido las manos al fuego por el junior y que por lo tanto la defensa de Andy es un invento mediático. Pero lo verificable ahora es el que el joven tabasqueño sigue siendo un prospecto para ir a San Lázaro en la próxima legislatura (2027-2030).
Más allá de interpretaciones de si la protección judicial resulta insuficiente para hablar de defensa oficialista, lo trágico cómico de este capítulo ha sido la fanfarronería de la quema de visas por parte de morenistas, una iniciativa que ni el senador Gerardo Fernández Noroña se atrevió a seguir, mientras mostraba su valioso documento en la tribuna. Y es que la panista Lilly Téllez lo retó a romperla. Y pues el belicoso legislador respondió que trae la mano fracturada. Qué papelón.
LA MORALEJA PUMA
En un tiempo en el que la polarización es el signo de los discursos políticos y públicos porque la legitimidad se sustenta en someter, vencer o exhibir al supuesto contrario, las lecciones que nos está dejando la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) marcan un paréntesis sobre la responsabilidad de las instituciones frente a la sociedad a la que se debe y el resto de los poderes del Estado.
Además de haberse sometido a una comisión de expertos para que diseñara una solución a las anomalías que se presentaron en el examen de admisión a licenciatura en línea, la rectoría de Leonardo Lomelí aplicó de manera transparente la prueba de control recomendada y se prepara para nuevas medidas.
La máxima autoridad de la comunidad puma anunció ya que mientras la inteligencia artificial no garantice una selección de piso parejo para todos los aspirantes, se volverá a lo presencial. Y lo más relevante: el rector ha reconocido errores administrativos y el haber subestimado el negocio que existe detrás de los servicios ofrecidos para ayudar a resolver de manera irregular el ingreso a licenciatura. Porque a la imprescindible fiscalización de la Auditoría Superior de la Federación a la empresa que realizó el fallido proceso y a éste, también necesitamos que la UNAM haga pedagogía contra la cultura de la trampa.
