Por. Fernando Coca
X: @Fercoca
Dice que sólo fue una idea soltada en un podcast. Sin embargo, esa idea transgrede los derechos y la libertad de sus conciudadanos.
Quiere minimizar su dicho ahora que ha sido defendida e invitada a participar en programas periodísticos que no son podcast, “es un mal fraseo” argumenta, pero evita compartir cuál fue la pregunta que le hicieron y su respuesta inmediata.
Lamento que las críticas, y más los ataques, que ha recibido Natalia Torres se hayan centrado en la parte más inocua de su propuesta, la de crear una instancia que capacite a los ciudadanos para saber qué están votando.
Una ciudadana que tiene la libertad de exponer sus ideas, que imparte clases de teoría constitucional, que sostiene su pensar y que le vale turbo madre lo que digan de sus argumentos, tiene una responsabilidad al expresarlas en un podcast, así sea un medio al que considera menor.
Es preocupante que la abogada Torres imparta clases de derecho en una universidad de prestigio. ¿Ahí también dicta esas ideas o se circunscribe a la teoría constitucional que, entiendo, es pilar fundamental de la formación académica de los alumnos de esa institución?
El tema no es la educación cívica y el conocimiento de qué hace o no hace un servidor público electo por el voto, el tema es quién tiene el derecho de votar o no.
La pregunta que la tiene en la mira fue “¿Todos deberían votar? Yo creo que no”.
Y su respuesta a mí me generó muchas dudas. Si no todos los ciudadanos pueden votar, ¿qué características deben cumplir los que sí pueden ejercer su derecho al voto?
Si Natalia Torres cree que no todos pueden votar, entonces, ¿coincide con las posturas cercanas – o plenas – a la epistocrácia que se plasmaron en La República de Platón o las que John Sturat Mill y Jason Brennan promovieron después?
Si así fuera, estaría anulándose el voto universal, libre y secreto que se garantiza en la Constitución.
Entonces, el voto sería facultad exclusiva de quienes tuvieran una capacidad intelectual superior al resto, los filósofos reyes, diría Plantón.
¿Natalia Torres está identificada con el liberalismo censitario? Entonces para ella los términos de propiedad o fortaleza económica estarían destinados a ejercer el voto. Creo que no va por ahí su idea.
Tal vez sólo sea la concepción del elitismo político lo que le mueve. Bajo la idea de que son las élites las que siempre gobiernan, pues que sean los miembros de ese sector los que decidan ante la duda de que las masas nunca gobernarán.
Algo que también preocupa de la postura no aclarada por la licenciada Torres (tal vez un mal fraseo) “porque además entiendo la conversación de es un derecho humano shalala shalala”.
El tema se pone peor cuando agrega que, “yo creo que no, que no todas las personas podrían votar y por qué. Porque trato de dar esta opción para que no vengan a decirme, ¡ah, bueno, tú quieres que solamente vote la gente que pueda pagar una maestría o pagar un doctorado o que lo obtengan en una universidad pública. No. Puede tener alguien ocho maestrías y no pasar el examen y no tener idea de qué hace un presidente. Puede, un ingeniero químico o un físico cuántico ser brillante y no tener perra idea qué hace un senador. Y no votas, o sea ¿me explico? No, no me parece tan mala idea. Y también la voy a sostener. No es que la democracia sea lo único que funciona, como una forma de gobierno”.
No hay mal fraseo. No es el medio (el podcast), es el mensaje.
Una regla de oro para quienes se ponen frente a un micrófono, necesitas hacerte cargo de lo que dices.
