El fiscal de Chihuahua, César Gustavo Jáuregui Moreno, presentó su renuncia irrevocable al cargo, en medio de la polémica por la presencia de agentes de la CIA en un operativo contra el narcotráfico y su posterior muerte en un accidente carretero.
“Presento mi renuncia irrevocable al cargo de fiscal general del Estado. Mi actuación y la de esta institución han tenido como objetivo la protección de la sociedad y el combate al crimen organizado”, declaró en rueda de prensa.
Jáuregui Moreno admitió que de acuerdo con las investigaciones internas sobre la presencia de los agentes estadounidenses, “hubo omisiones tanto en la información como en la gestión institucional, respecto de los puntos de contacto con dichas personas (agentes de la CIA).
“Esta omisión vulneró los mecanismos de control y comunicación que, como titular de la Fiscalía General del Estado, tenía la obligación de asegurar en su funcionamiento eficaz”.
De esta manera, el funcionario dijo que su separación del cargo servirán para permitir que la investigaciones se desarrollen con autonomía, luego de que la gobernadora María Eugenia Campos conformara una “Unidad especial” para averiguar la participación de los elementos estadounidenses en operativos de seguridad en territorio mexicano, toda vez que no contaban con los permisos correspondientes para dichas acciones.
Permisos de turista y diplomático
El fin de semana,el Gabinete de Seguridad dio a conocer que los dos agentes estadounidenses fallecidos durante un accidente carretero en Chihuahua ingresaron al país con permiso de “visitante” y el segundo con un pasaporte diplomático.
“Respecto de las dos personas extranjeras que lamentablemente perdieron la vida, se informa que, de acuerdo con los registros migratorios disponibles, una de ellas ingresó al país en calidad de visitante, sin permiso para realizar actividades remuneradas, y la otra con pasaporte diplomático. Ninguna contaba con acreditación formal para participar en actividades operativas en territorio nacional”, explicó en un comunicado.
Asimismo, precisó que ni el Gobierno de México, ni el Gabinete de Seguridad y la Secretaría de Relaciones Exteriores tenían conocimiento de que agentes extranjeros estuvieran operando, o fueran a participar físicamente, en alguna acción operativa dentro del territorio nacional.
Redacción
