Por. Saraí Aguilar
X: @saraiarriozola
En este país del mundo al revés pesa más la crítica por un diputado en un reality show.
La cúpula de Morena se ha visto envuelta en un escándalo desde adentro. El diputado federal Sergio Mayer solicitó licencia para integrarse al programa La Casa de Los Famosos. Esto generó polémica en redes, como era de esperarse, y las huestes morenistas se rasgaron las vestiduras: ¿cómo era posible que un diputado manchara así el nombre del partido?
Lo anterior parece más bien una cuestión elitista del supuesto partido del pueblo, pues obviamente les parece superflua y banal la aparición del diputado en un programa de televisión (como si su fama como actor y cantante no hubiera sido el motivo para postularlo y ganar votos). Y si bien nadie niega que pueda ser frívolo el espectáculo, hay legisladores que han cometido actos de violencia de género sin que recibieran suspensión de derechos u otro tipo de sanción.
Cómo dejar de lado el tristemente célebre caso de Félix Salgado Macedonio. El caso del senador por Guerrero generó protestas dentro y fuera de Morena al verse quebrantada la aplicación de sus propios lineamientos sobre violencia de género, luego de que en 2020 y 2021 se hicieran públicas diversas denuncias en su contra por presunto abuso sexual.
Sin importar los señalamientos y embestidas de colectivas y militantes para que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia actuara conforme a los principios del partido, no se determinó la suspensión de sus derechos partidistas. Su candidatura al gobierno de Guerrero fue finalmente cancelada por el Instituto Nacional ElectoralINE baja de la contienda electoral a Félix Salgado debido a irregularidades en materia de fiscalización, lo que permitió que el procedimiento se resolviera por una vía administrativa-electoral y no mediante una sanción interna relacionada con las denuncias.
Por desgracia no ha sido el único caso. El diputado federal Cuauhtémoc Blanco enfrentó señalamientos públicos por hostigamiento y violencia política de género contra excolaboradoras durante su gestión como gobernador de Morelos. A pesar de que distintas organizaciones de la sociedad civil solicitaron a Morena la activación de sus mecanismos internos de evaluación de conductas el partido, no se procedió a la suspensión de sus derechos partidistas ni a la imposición de sanciones formales desde su órgano de justicia interna.Ya como diputado fue acusado de abuso sexual, tema que llegó hasta el Congreso, donde logró superar un complejo proceso de desafuero que enfrentaba tras la petición que hizo la Fiscalía de Morelos para despojarlo de su inmunidad parlamentaria, lo que habría permitido investigarlo.
Tampoco fue el caso más crítico. Saúl Huerta en 2021 fue acusado de abuso sexual. Si bien fue separado del grupo parlamentario en la Cámara de Diputados, el partido no determinó de manera inmediata la suspensión de sus derechos partidistas, trasladándose el curso del caso hacia instancias penales y legislativas.
Al parecer, para Morena es más delito salir en La Casa de los Famosos que en una denuncia por abuso. Pesa más el reality que la realidad.
