El fútbol español cerró un acuerdo para dar a las internacionales españolas acceso a distintas opciones de salud reproductiva, como la congelación de óvulos, abriendo el debate sobre si es una ayuda más a las futbolistas o una nueva forma de presión.
“Es un acuerdo innovador en el ámbito federativo a nivel mundial”, afirmó el martes el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, al anunciar esta iniciativa.
El acuerdo con la clínica de reproducción asistida Tambre incluye desde proporcionar información sobre reproducción asistida a distintos tratamientos como la congelación de óvulos o la fertilización in vitro.
Para la Federación se trata de dar una herramienta más a las jugadoras para decidir sobre su eventual maternidad, pero han surgido algunas críticas que consideran que podría tratarse de otra forma de presión sobre las futbolistas.
La medallista olímpica Ana Peleitero (3ª en triple salto en Tokio en 2021) ha sido una de las voces más críticas.
“En vez de adaptar la competición a la maternidad se adaptan los tiempos reproductivos de las mujeres a la estructura”, denunció en un video en Instagram la atleta gallega, que ganó la medalla de bronce en el Mundial de Glasgow en 2024 luego de haber sido madre unos meses antes.
También el sindicato Comisiones Obreras criticó “que la únicas formas que se encuentre para que las deportistas de élite sean madres pasen por dejar de lado su carrera o dejar congelados unos óvulos”.
Referente en garantías laborales
La presidenta del sindicato de futbolistas femeninas Futpro, Marta Perarnau, pide enmarcar bien lo que significa el acuerdo y no fijarse sólo en una medida como la congelación de óvulos.
“Creo que hay que contextualizar bien sabiendo que en el fútbol femenino español somos un referente en cuanto a garantías laborales cuando la jugadora se queda embarazada o quiere ser madre”, dijo Perarnau a la AFP.
