La mañana de este viernes Rubén Rocha Moya se reincorporó a sus funciones como gobernador de Sinaloa, luego de que el pasado 1 de mayo solicitará licencia temporal, en tanto la FGR realizaba la investigación correspondiente para dar respuesta a la solicitud de extradición del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el mandatario estatal y nueve funcionarios más, señalados de narcotráfico y vínculos con el Cártel de Sinaloa.
“Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como Gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”.
A través de su cuenta de X, el gobernador destacó que después de 112 días de investigación, la propia Fiscalía General de la República (FGR) ha informado, “que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país”.
Rocha Moya expuso que las acusaciones en su contra se ejercen mediante la ultra derecha para dañar al movimiento de la Cuarta Transformación, proyecto con el cual reivindico su participación.
“Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra por personeros de la ultra derecha para dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo (…)
“Que no quepan dudas a nadie; ahora y siempre defenderé, implacablemente y sin concesiones, mi honorabilidad y la de mi familia”.
Momentos después, se reunió con su gabinete para dar seguimiento a los asuntos estatales, en el Salón de Gobernadores.
Redacción
