Por. Fernando Coca
X: @Fercoca
Desde el 28 de abril comencé un recorrido por la República para presentar mi libro Balas con Remitente. El trafico de armas de Estados Unidos a México.
El primer evento se realizó en la Cámara de Diputados y a la fecha he recorrido 21 entidades. Los eventos han sido en plazas públicas, bibliotecas, sedes de organizaciones empresariales, de la sociedad civil, preparatorias, la Cámara de Diputados de San Lázaro, los congresos de San Luis Potosí y Chihuahua o en colonias marginales como Los Faisanes y El Edén en Quintana Roo.
Cuando el auditorio escucha las cifras de las armas de uso militar que han entrado a México (10 millones en las últimas dos décadas) y la consecuencia trágica de su estancia aquí, más de 350 mil personas muertas, me preguntan ¿qué hace Estados Unidos para evitar el tráfico de sus armas hacia nuestro país y por qué reclaman la llegada del fentanilo a su territorio si son ellos los que le han proporcionado el arsenal, el poder de fuego a los cárteles?
Mi explicación tiene que ver con las leyes que permiten la venta legal de armas allá, pero también hago la descripción de cómo se configura la venta ilegal a través de testaferros que se hacen de las armas y las trasladan a los criminales.
Había poca referencia a lo que el gobierno de Estados Unidos hace, pues el tema, el de las armas, es sagrado para este país.
Sin embargo, el embajador Ronald Johnson en su cuenta de X, hace menos de una semana publicó que el presidente Donald Trump está comprometido con la tarea de desarticular a las redes de tráfico de armas luego que se dio a conocer el inicio de cargos formales en contra de un individuo que intentaba traficar para el Cártel de Sinaloa. El embajador Johnson aseveró que esas acciones “subrayan por qué nuestros países deben seguir trabajando juntos para detener el flujo de armas hacia las manos de organizaciones criminales”.
Con optimismo, con su respectiva reserva, vemos que aún con guiños apenas perceptibles, el gobierno estadounidense encara el tema. Y digo que con reservas pues apenas terminaba el embajador de congratularse por la detención del traficante de armas que el presidente Trump en retomar un artículo de Bill O´Reilly (El Problema de México. Mexico´s Problem) en donde rechaza la “ayuda” militar de Estados Unidos para combatir a los cárteles.
En una de sus líneas O´Reilly, y al parecer que también el presidente Trump, dice que el tráfico de armas de Estados Unidos a México es “un pretexto” para no combatir a los criminales.
Dos discursos de un tema que genera tragedias de ambos lados de la frontera pues las rutas del tráfico de armas hacia México son las que llevan a las calles de Estados Unidos el fentanilo.
