Con la premisa de “el relevo generacional es obligado”, el líder de la bancada del Partido Verde en la Cámara de Diputados, Carlos Puente Salas, presentó una iniciativa para que todos los partidos y coaliciones postulen a jóvenes menores de 30 años, en al menos el 30 por ciento de sus candidaturas.
En conferencia de prensa y acompañado de sus legisladores más jóvenes, Carlos Puente destacó que mediante esta propuesta se reconocerá, “en los hechos”, a todos los jóvenes del país, toda vez que “no basta con que lo permita la legislación, si no se traduce en la realidad”.
La iniciativa de la bancada Verde plantea una modificación constitucional, a través de “una acción afirmativa”, que se presenten por lo menos el 30 por ciento de candidaturas con perfiles menores a los 30 años de edad para todos los cargos de elección popular, los cuales incluirían diputaciones federales y locales, senadurías, integración de ayuntamientos y presidenciales municipales.
Puente Salas precisó que únicamente para las gubernaturas proponen abrir el 30 por ciento “como una obligación a los partidos y coaliciones de postular a perfiles de entre 30 y 40 años de edad”.
Al señalar que en México la población joven de 15 a 29 años de edad se cuantifica en 30 millones, de los cuales 26 millones se encuentran en el rango de 18 a 29 años, el coordinador del PVEM en San Lázaro, aseveró que esta representatividad no se ve reflejada en las postulaciones o cargos de elección popular, toda vez que en la presente legislatura “el grupo de edad más pequeño fue el de 22 a 30 años con 23 representantes”, mismo que “contrasta con 146 legisladores en el rango de los 36 a los 45 años”.
Menos edad no se traduce en falta de experiencia
Previamente, al presentar su propuesta ante el pleno de la Cámara de Diputados, Carlos Puente argumentó que ser joven no se traduce en falta de experiencia o capacidad.
“Es importante decirlo con toda claridad, el problema no es la falta de capacidad ni de preparación de las y los jóvenes, el verdadero problema son las inercias de un sistema político que durante demasiado tiempo ha visto a la juventud con prejuicio.
“Aun hoy, persiste en la mente de muchas personas la idea errónea de que ser joven es sinónimo de inexperiencia, como si una mayor edad por sí sola garantizara visión, responsabilidad o eficacia. Esa visión excluyente ha limitado el paso a generaciones enteras con un amplio compromiso social, ideas nuevas y una comprensión más cercana de los desafíos contemporáneos”, planteó.
Añadió que si bien, en años recientes se han realizado reformas para ampliar el acceso de las y los jóvenes a ciertos cargos públicos, “la realidad demuestra que ello no ha sido suficiente para revertir su subrepresentación”, pues actualmente las candidaturas y los cargos de mayor relevancia continúan concentrándose en perfiles que se consideran “más experimentados”.
Redacción
