Por. Adriana Luna
X: @adrianalunacruz
En 1957 el gobernador Agustín Yañez inauguró la Glorieta con la diosa Minerva para custodiar a la perla tapatía y que se volviera el símbolo de la ciudad. La obra del escultor Joaquín Arias Méndez y el arquitecto Julio Peña hoy es el lugar para celebrar los triunfos tapatíos. En días recientes fue reinaugurada con un diseño especial para que los aficionados al futbol que acudan al Mundial 2026 hagan parada obligada para las selfies.
El costo de la remodelación fue de 70 millones de pesos, se priorizan espacios para la gente, en el andador peatonal alrededor de la guardiana se tiene un cupo de 500 personas, se colocó un moderno sistema de iluminación y semaforización a nivel del piso para los distraídos que van viendo el celular, también auditivo para orientar a las personas ciegas y que todos puedan cruzar con seguridad.

“Tenemos dos cruces peatonales seguros, con semáforos peatonales con auditivos y semáforos en el piso que anuncia, si una persona está distraída pueda ver en el piso cuando está en rojo o en verde”, explicó el arquitecto Douglas Rodríguez.

El símbolo de identidad para los tapatíos conserva la esencia original de los años 50, ser la puerta de entrada citadina y lugar de encuentro humano. Hoy con el plus de ser un sitio instagrameable.
La intervención en la Glorieta Minerva forma parte de todo un proyecto para embellecer los sitios icónicos de Guadalajara con miras al Mundial de futbol que se celebrará este 2026.
