Por. María del Socorro Pensado Casanova
X: @mariaaspc / IG: @pcasanovams
“Quién sabe por qué la vida suele ponerles trampas a quienes mirados desde
fuera no pueden ser sino pareja el resto de sus vidas, pero se ha dicho que tal
sucede y está visto que no sólo ellos, sino algo del mundo se entristece
cuando se pierden uno al otro.”
Ángeles Mastretta.
Los espacios que habitas cambian cuando decides quedarte si tienes la oportunidad de marcharte, desde hace tiempo he reflexionado cómo la realidad en que nos encontramos nos lleva a tomar las decisiones que elegimos en momentos exactos y sin precedentes. Este mes de febrero, que desde la antigua Roma se ha marcado por la lapidación y decapitación del joven sacerdote Valentín, de su amada Julia, y del simbolismo hacia el amor y la amistad, merece la pena recordar que es el amor mismo, aquél que nos impulsa todos los días a seguir nuestro destino.
No todo en la vida es odio o violencia, también el amor ocupa un espacio bastante grande e importante en los sentimientos de las personas. Decía Gabriela Mistral en su bello poema Yo canto lo que tú amabas, que no había plazo ni tiempo para la espera. Quizá este verso no solamente vaya dirigido hacia las parejas que se separan, sino también para todas aquellas cosas que tanto deseamos. El dolor o la angustia que podemos sentir durante esa espera, es la prueba de que vivimos en una compleja realidad, así, podemos afirmar que, el dolor no es contrario al amor, sino que lo confirma.
No me refiero al dolor o al daño causado por agresiones, por supuesto, porque eso no es amor, eso es violencia. Me dirijo a ese dolor que nos provoca la memoria que guarda momentos y la eternidad de los instantes que nos llevaron a sentir la felicidad más pura que existe y que no cabe en nuestro propio ser. A ese dolor de no sentir la misma pasión siempre, porque buscamos repetir una determinada etapa, teniendo el conocimiento de que no podemos regresar el tiempo, pero sí de resignificarlo.
Sin embargo, es el recorrido del aire fugaz y veloz que no nos deja ni olvida, por el contrario nos llena de alegrías (muchas de ellas sin previo aviso), y nos lleva también a compartir la felicidad con quienes más queremos, invitándonos a continuar los recorridos en lugares inimaginables donde nos encontremos. La oportunidad de ser felices siempre la tendremos en nuestras manos, existe incluso un encanto especial en encontrar el amor y la felicidad en los momentos más difíciles.
Encontrar el equilibrio entre nuestra vida personal y profesional, se ha convertido quizá en uno de los mayores y más difíciles retos del siglo XXI, y es ahí, donde debemos siempre permitirnos amar y ser personas amadas. La paz y la libertad que irradias y que compartes no tiene comparación. Aprender a vivir la vida con una fuerza de voluntad que te lleve a romper barreras y sobrepasar obstáculos hacia tu desarrollo personal es fundamental para experimentar la alegría que te motiva a cada segundo.
Por esto, quiero transmitirles que el 14 de febrero, más conocido como el día de San Valentín, no se trata únicamente de pasarlo a través de besos bajo la luna llena, de sentir tristeza por no tener un par, o de criticar absolutamente todo lo relacionado con el amor y la amistad. Este día o cualquier otro es una ocasión perfecta para encontrar y continuar con la felicidad. Si bien, el capitalismo y su derivado consumismo han tenido una peculiar influencia por convertirlo en una fecha exclusiva para demostrar el amor con regalos, no resulta obligatorio compartir estas lógicas culturales. Lo que sí debemos cumplir es la obligación de respetar las prácticas sociales y creencias de las demás personas.
Nada mejor que buscar nuestra felicidad todos los días para llegar a un punto de equilibrio donde mantenernos y aprovechar la oportunidad de vivir y de disfrutar. Tomar el amor propio y la felicidad como llaves o claves para el éxito. Si fallamos a nosotros mismos… ¿Cómo pretendemos llegar a una igualdad, al logro de una justicia social, a un estado de bienestar, a conocer y gozar de una vida libre de violencias?
No se pierde el tiempo con quien se gana el amor y la vida misma.
