Con 61 votos a favor y uno en contra, el pleno del Congreso de la Ciudad de México aprobó este martes el dictamen a la iniciativa ciudadana presentado por la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas, que prohíbe las corridas de toros con violencia.
En las modificaciones aprobadas se adiciona la fracción XXV bis 7 del artículo 4; reforman los párrafos segundo, tercero y cuarto de la fracción XXII, adiciona la fracción XXII bis del artículo 25, reforma el segundo párrafo y adiciona el inciso D a la fracción II del artículo 65 de la Ley de Protección y Bienestar Animal de la Ciudad de México.
Al exponer el dictamen, la diputada Daniela Gicela Álvarez Camacho del PAN, presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas, aseguró que por primera vez en la historia legislativa de la capital se ha alcanzado consenso en un tema tan sensible y polarizante, como es la tauromaquia.
Dijo que la ciudadanía levantó su voz, a través de la iniciativa que demanda la supresión de las corridas de toros, apoyada por más de 27 mil firmas, y logró que las diversas fuerzas políticas representadas en el Congreso local, guiadas por la empatía llegaran a un consenso.
Aseguró que se logró un equilibrio entre las diversas voces: aquellas que claman por el reconocimiento del derecho al bienestar de los animales y otras que ven en la tauromaquia una tradición arraigada en la identidad cultural y una expresión artística que forma parte del país.
Al razonar su voto, la legisladora Nora Arias Contreras del PRD expresó que esta reforma busca preservar la esencia cultural de la tauromaquia, adaptándola a valores éticos contemporáneos y a la Constitución local, “tenemos la firme convicción de no prohibir cualquier expresión cultural”. Aseguró que este dictamen garantiza la protección, bienestar, cuidado, tutela y trato digno de los seres sintientes, pues prohíbe el maltrato y la muerte del toro dentro y fuera de la plaza, además de proteger la derrama económica generada con esta actividad.
La legisladora Tania Nanette Larios Pérez de PRI señaló que se da un paso adelante en la evolución de los derechos de los seres sintientes: “hoy no podemos justificar el sufrimiento con la excusa de la tradición”, expresó. Afirmó que desde el Congreso capitalino se sientan las bases para terminar con todos los espectáculos que promueven el maltrato y la violencia hacia los seres sintientes; y consideró que el siguiente paso es revisar las leyes que regulan la explotación animal en la industria alimentaria.
El diputado emecista, Royfid Torres González expresó su apoyo al dictamen y destacó que éste tiene dos elementos sustanciales importantes: el primero es que se garantizan los espectáculos libres de maltrato animal y el segundo es la preservación del espectáculo, adecuándolo a las condiciones normativas reguladas. También resaltó que la iniciativa se hizo realidad gracias a la voluntad ciudadana.
Ernesto Villarreal Cantú, diputado por el PT resaltó la importancia de generar acuerdos y conciliar diferencias aparentemente irreconciliables, mediante una política y diálogo responsable y abierto entre las diversas fuerzas políticas. Aseguró que el dictamen aprobado recoge los distintos reclamos expuestos por diferentes voces en torno a las corridas de toros, a partir de un ejercicio de democracia directa que permitió la presentación de una iniciativa ciudadana preferente.
Al referir que con esta propuesta se ha dado voz a los seres sintientes, y quienes creen en sus derechos han obtenido una victoria histórica, el diputado del Verde, Jesús Sesma Suárez sostuvo que el 80 por ciento de la población mexicana está a favor de erradicar el maltrato en las corridas de toros, y reconoció a la jefa de Gobierno y a la presidenta de México por su respaldo en esta lucha.
Aseguró que los llamados “taurinos” no han entendido que no puede haber respeto sobre un asunto que prolonga la crueldad y el sufrimiento animal; y agregó que todos los actores alrededor de esta actividad han sido considerados en la propuesta, pero “quitarle la vida a un animal por entretenimiento ya no tiene cabida en esta ciudad de derechos que está harta de tanta violencia”.
En su oportunidad, el congresista Diego Orlando Garrido López de PAN aseguró que quienes plasmaron 27 mil firmas en la iniciativa ciudadana han visto cristalizado el poder de un instrumento de participación ciudadana. Además, se están ponderando los derechos de quienes se dedican a la tauromaquia y respetando los derechos animales.
El diputado morenista, Pedro Haces Lago afirmó que las expresiones artísticas no les pertenecen a los partidos, sino a la gente y sus raíces. Reconoció que la tauromaquia enfrenta desafíos, que las nuevas generaciones observan con cautela, pero las prohibiciones no son soluciones sostenibles. Apoyó una “modernización verdadera, justa y eficiente”, que garantice que la tradición de la tauromaquia se transforme de manera responsable y sin caer en el oportunismo político.
El legislador panista Federico Chávez Semerena consideró como tibia y mediocre la reforma aprobada, al argumentar que da una muerte lenta a la fiesta brava, sin resolver de manera correcta el problema de la violencia hacia los animales. Sin embargo, aclaró que votaría a favor de la misma, ya que “el poder dar un paso para evitar la violencia animalista es un éxito que debe festejar toda la ciudadanía. No más maltrato a los animales de esta capital
Finalmente, el diputado de Morena, Víctor Hugo Romo de Vivar Guerra aseguró que el Congreso capitalino vivió un momento trascendental en su labor legislativa, al lograr después de 20 años la defensa del interés superior de los seres sintientes, “esta ciudad es única y progresista”. Resumió que el dictamen aprobado es resultado de un ejercicio de democracia deliberativa, que armoniza la tradición cultural con el respeto y protección de los derechos de los seres sintientes.
Las nuevas reglas que prohíben el maltrato animal, dentro y fuera del espectáculo, son:
- Prohibición del uso de objetos punzantes que provoquen heridas, lastimaduras o muerte al animal, como banderillas, espadas o lanzas, entre otros.
- Sólo se autoriza el uso del capote y la muleta.
- Se protegen los cuernos del toro para evitar lastimaduras a otros animales o personas.
- Se limita el tiempo de la corrida a 10 minutos por toro, con un máximo de media hora en total.